¿Crees que tu valor depende de lo que tienes o lo que haces?
Vamos a otra distinción del coaching sumamente
importante: ser vs. tener/hacer.
Por lo general, las personas nos
trazamos objetivos y metas superficiales, entre las que destacan: ganar mucho
dinero, aprender idiomas, conocer distintos países, tener lo último en
tecnología, ser un deportista exitoso o un gran médico. Esto parte del
«pensamiento racionalista».
Pero… ¿cuándo
nos preocupamos realmente por ser felices y orientarnos a nuestros valores?
(pensamiento emocional)
Nos hacen creer, que mientras
más posesiones tengamos, tendremos mayor valor que otras personas;
especialmente, si hablamos de dinero. También nos enseñaron a creer que, si
alguien dirige una empresa exitosa, un ingeniero participó en las más grandes
obras de construcción o un abogado resolvió los casos más famosos del país, eso
es de admirar.
Nuestro error
consiste en pensar primero en lo que otros tienen; luego, en lo que hacen para
obtenerlo y finalmente, como último recurso, en quienes “son”. Llevándonos,
como es natural, a creer que se hace para tener, independientemente
del ser.
Pero no nos engañemos; todo empieza por nosotros. Dominando nuestro mundo
emocional todo cambia. Dejemos de lado a los demás y enfoquémonos en lo que pensamos de nosotros mismos. Veremos que
probablemente nuestra valía personal está débil. Debemos fortalecerla trabajando
nuestro amor propio.
Aprendamos a
conocernos y a valorarnos por lo que somos. Trabajemos para mejorar aquello con
lo que no estemos conformes, y seamos quienes queremos ser. Y así,
haremos lo que nos guste hacer, y tendremos todo lo que necesitemos tener.
