¿Pides lo que necesitas, o sólo te quedas quejándote?

¿Qué haces cuando las cosas no son como esperas?

Vemos hoy otra distinción del coaching: quejarse o pedir / reclamar.

No es lo mismo quejarse de algo porque “no es como quiero”, que pedir claramente lo que “quiero”.

Cuando uno se queja, simplemente espera que alguien entienda nuestra necesidad y ponga manos a la obra para resolverla. No obstante, dicha necesidad no se expresa claramente y la que el otro supone que queremos puede estar errado.

Si por ejemplo suena el teléfono en la oficina yo digo de mal humor “está sonando el teléfono” esperando que alguien atienda, podría ser que TODOS estén esperando que ALGUIEN atienda.

En cambio, cuando pedimos algo (o lo reclamamos si ya lo habíamos pedido previamente), debemos especificar sin ambigüedades lo que queremos que se haga, quién queremos que lo haga y para cuándo, y debemos obtener el compromiso de esa persona.

Quien se compromete, es finalmente el responsable de hacer lo que se le ha pedido. No queda en el AIRE el “deseo” de que ALGUIEN atienda ese teléfono que sigue sonando.

La queja es improductiva pues no logra que el objetivo se cumpla. En cambio, el pedido sí es productivo y cambia la realidad. Las cosas comienzan a hacerse.

La queja genera sentimientos negativos, mal ambiente de trabajo, desconfianza y no resuelve nada. Pasemos a la acción tomando el compromiso personalmente, o hagamos los pedidos de modo que se genere un ámbito de colaboración y así, en conjunto, se logren los resultados esperados.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *