¿Aprendes de tus errores?

¿Eres capaz de distinguir un error de un fracaso?

Según ya hemos visto, en coaching ontológico hay un concepto muy interesante, que es el de distinción. Es algo que conocemos y podemos distinguir.

Reconocer esas distinciones nos permitirá crearnos una realidad distinta ante un mismo hecho.

Seguimos hoy analizando diferentes distinciones, que nos ayuden a vivir nuestras vidas de modo más constructivo.

Veamos la distinción entre “error y fracaso”.

Obviamente, cuando algo no nos sale como esperamos, estamos en presencia de un error. Algo quizás hemos hecho mal (de entre las variables que podemos manejar).  Debemos dejar de lado en nuestro análisis aspectos del asunto que no dependen de nosotros.

Y allí es donde debemos poder distinguir entre estos conceptos, y no hacerlo puede llevarnos a sentirnos “fracasados”. Lo que nos deja inmóviles. Es como si la situación que enfrentábamos tuviera una única solución y no vemos cómo resolverla. Marca el final de un camino.

El “error” en cambio, nos abre a otras oportunidades; nos permite aprender de la experiencia y volver a intentar. No buscamos los errores, pero cuando suceden aprendemos de ellos.

Hay una frase famosa de Thomas Alva Edison que dice: “No he fracasado 999 veces. Simplemente he encontrado 999 formas de no crear una bombilla”.

Edison entendió todo. Prestemos atención a nuestros errores, aprendamos de ellos, no dejemos que el sentimiento de fracaso nos detenga y volvamos a intentar. La vida continúa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *