Como todas las emociones, el miedo nos trae un mensaje.
El miedo es una emoción. Se vive como una sensación de angustia ante la presencia real o fantaseada de una amenaza.
¿Para qué?
Nos prepara para paralizarnos, huir… o defendernos. Es una señal para tomar acción.
El miedo es una de las emociones más primitivas que posee el Ser Humano; por tanto, nadie puede escapar de ella. Se dice que el miedo es una emoción de nobles intenciones, ya que ha permitido que la humanidad se haya perpetuado, y es que justamente ese mensaje que trae de protección, nos ha ayudado a existir hasta ahora.
En tiempos prehistóricos, si nos veíamos en peligro, con una bestia salvaje acechándonos, el miedo preparaba nuestro cuerpo para huir, teníamos que escondernos hasta que pudiéramos salir corriendo.
Hoy el cuerpo reacciona exactamente igual ante situaciones que no son de verdadero peligro.
¿Cómo te sientes antes de rendir un examen? ¿O antes de una entrevista laboral? ¿O antes de proponer matrimonio a tu ser amado?
¿Percibimos cualquiera de estas situaciones como de peligro?
Es miedo nos avisa de la existencia de algo que interpretamos como un problema.
No le tengamos miedo al miedo. Hablemos con él, entendamos su mensaje y pongámonos en acción. ¿Qué necesito saber o quién necesito ser para no tener este miedo? ¿Cómo me preparo para enfrentar adecuadamente esta situación que percibo problemática?
Si la situación que enfrentas no representa una amenaza a tu supervivencia, puedes explorar qué carencia señala el miedo, y estarás ante la posibilidad de hacerte de los recursos que necesitas, o de crearlos, para superar el desafío con éxito.
Un Coach Ontológico puede darte la ayuda que necesitas para comenzar a
comprender mejor a tus emociones.
