Cada empresa lleva la impronta de la gente que la compone.
Cuando una empresa “no despega” tenemos que ir
a ver en las historias de sus fundadores, dueños y socios.
Recordemos que creamos en la familia y en la empresa,
todo aquello que en nuestro inconsciente ha significado vida, o unión
para nuestro clan: No felicidad, ni logros, ni alegría… sólo vida o unión.
Nuestro inconsciente biológico sólo se preocupa de nuestra supervivencia.
Busca proteger nuestra vida, la unión del clan (pues en tiempos
prehistóricos ser expulsado del clan significaba normalmente la muerte a manos
de otros clanes o de depredadores) y evitarnos situaciones bochornosas… que pudieran
hacer que nos saquen del clan.
Si nuestro inconsciente familiar ha grabado
que determinados hechos, aun los negativos, han ayudado a que nuestra familia
empresaria sobreviva a lo largo de generaciones, o la ha mantenido unida, cualesquiera
sean las situaciones que hayan tenido que padecer, todos los que integran ese
clan seguirán repitiendo en sus vidas y en la vida empresaria esos patrones,
sin darse cuenta que son estos patrones y conflictos la causa de los problemas
que los aquejan.
La decodificación permite detectar estos patrones, trabajar sobre ellos y “liberar”
a la empresa de seguirlos, permitiéndole desarrollarse más allá de los límites
que sus dueños le trasladaron, y crecer.
