¿Qué puede hacer que no disfrute de la profesión que elegí?
Hay situaciones en nuestra historia o la de nuestros ancestros, que hacen que no disfrutemos de nuestra profesión o trabajo, aunque no encontremos razones objetivas para que eso pase.
¿Qué pudo haber pasado?
Veamos un ejemplo. Quizás tuve un ancestro que ejercía mi profesión u oficio, que ha tenido que ejercerla en situaciones de crisis, malestar, estafa o muerte de un ser significativo para él. O que por causa de «fuerza mayor» no pudo ejercerla.
En este caso, asumamos que mi ancestro amaba su carrera y tenía planes para ejercerla, pero cuando estaba en ese proceso su padre muere de modo imprevisto y prematuro. Le deja como legado la empresa que estaba a su cargo, ya que era el hijo «que estudió en la Universidad». Tuvo que tomarla y trabajar en ella, sin desearlo, por el bien de la familia; no lo eligió. Generaciones más tarde, ese duelo por ocupar el lugar del padre ante su muerte sin estar aún listo, y la frustración por no lograr «vivir su propia vida profesional» persisten.
Ese conflicto sin gestionar de mi ancestro, empaña mi ejercicio de mi profesión en la actualidad.
De esta experiencia el inconsciente entendió que para mantener a la familia unida y sostenerla económicamente hay que “sacrificarse” haciendo algo que uno no elige.
Hasta no gestionar adecuadamente esta situación, no podré vivir bien a partir del ejercicio de la profesión que elegí.
Es una de las tantas situaciones de conflicto que un Neurodecodificador
Laboral puede ayudarte a identificar.
