Corrientes holísticas como las de la biodescodificación, neurodecodificación
y similares, hablan de reparación cuando entre nuestros antepasados ha habido situaciones
en las que ellos no ha sido capaces de gestionar sus emociones o vivencias.
Para que una forma más “sana” de gestionarlas
sea descubierta en la familia, es que situaciones de ese tipo se repiten muchas
veces en nuestras vidas, y seguirán haciéndolo en las de nuestros
descendientes.
La idea es que alguien dé una respuesta diferente, y deje de vivir la
situación como conflicto. De este modo, este aprendizaje sirve para él, sus
ancestros y sus descendientes.
¿Tenemos que reparar TODOS los conflictos sin resolver de nuestros
antepasados? Pues no… de lo contrario, sólo podríamos reparar y no tendríamos
tiempo de vivir nuestra propia vida.
Una vez que tomamos consciencia de que la mayoría de estos conflictos
provienen de la necesidad de controlar todo, aprender a desapegarnos hace que
dejemos de sentir esa necesidad de controlar. Así podremos dejar de REPARAR y
comenzar a DISFRUTAR de nuestras vidas tal como es.
